CLIMATIZACIÓN EN EL AUTOMÓVIL: LO QUE DEBES SABER PARA AHORRAR Y HACER UN CORRECTO USO Y MANTENIMIENTO

CLIMATIZACIÓN EN EL AUTOMÓVIL: LO QUE DEBES SABER PARA AHORRAR Y HACER UN CORRECTO USO Y MANTENIMIENTO

Comienza a subir la temperatura y comenzamos a bajar los grados en el termostato de nuestro vehículo; buscamos comodidad en nuestros desplazamientos y el aire acondicionado es nuestro mejor aliado.

Una desinfección profunda de su sistema permitirá respirar seguros el aire del habitáculo, limpiándolo de alérgenos,  bacterias y hongos, pero también de virus como el causante de la COVID-19.

Aquí tienes algunos consejos para prolongar su vida útil y aprovecharlo al máximo.

Desde 1939, fecha en la que se instaló el primer sistema de refrigeración, hasta hoy, ha llovido mucho. Sin embargo, no hace tantos años que el aire acondicionado se convirtió en un componente masivo en los vehículos; hasta hace 40 años, era un extra que se solicitaba como mejora, especialmente en geografías con temperaturas no demasiado altas en verano, como Galicia. Ahora, sin embargo, la excepción es encontrar algún modelo que no cuente con aire acondicionado o climatizador.

Su funcionamiento nos hace más agradables los desplazamientos proporcionándonos confort en el habitáculo. Además, hay que tener en cuenta que una temperatura demasiado elevada en el vehículo no sólo produce malestar, sino que puede resultar peligrosa, pues afecta a la conducción.

Por eso, conviene cuidar sus componentes y realizar una revisión y/o mantenimiento antes de que lleguen las altas temperaturas.

Para ayudar en su cuidado, puedes seguir estos sencillos consejos:

Enciende el aire acondicionado al menos una vez al mes. Evitarás que se resequen los conductos y, sobre todo, que proliferen moho y bacterias en su interior que causan malos olores en el coche.

Asegúrate de que el filtro del habitáculo está en buen estado. Cuando está obstruido, el flujo de aire que deja pasar es cada vez menor, así que notarás que sale menos cantidad de aire. Si está correcto, te aseguras de que el aire que entra al interior del coche está libre de polen y partículas contaminantes.

Mantén la carga correcta de gas refrigerante. Es el encargado de hacer que suba o baje la temperatura gracias a su capacidad de cambiar de estado continuamente. No suele ser necesario recargarlo cada año, aunque dependerá del modelo de vehículo y su uso, pero se recomienda revisar el nivel de carga anualmente. En tu taller podrán realizar una comprobación. Al circular el aire por el sistema, como está encapsulado dentro de un circuito formado por tubos flexibles, se produce una pérdida progresiva de este gas que hay que recuperar para seguir funcionando al máximo rendimiento. A lo largo del año, el circuito del aire acondicionado pierde hasta un 20% del gas responsable de enfriarlo.

Fija una temperatura razonable. No es recomendable poner el aire acondicionado a menos de 22 grados, no sólo porque la temperatura bajaría demasiado, sino porque, además, supondría un gasto de combustible muy alto. Los expertos apuntan que llevar el A/C por debajo de 20 grados eleva el consumo hasta un 20%.

 

El sistema de aire de nuestro vehículo consta de diversos componentes para funcionar y de su salud dependerá su capacidad para hacernos el trayecto más agradable. Algunos de ellos, además de los ya referidos, son:

El compresor aumenta la presión del gas en el circuito según las necesidades del sistema. Se acciona mecánicamente con una correa de accesorios y eléctricamente con un conductor a través del interruptor A/C del vehículo.

El filtro deshidratador tiene la misión de filtrar y secar de restos de humedad del gas refrigerante.

El condensador es un radiador que va colocado en la parte frontal del vehículo y siempre por delante del radiador del motor. En él se produce el cambio de estado de gas a líquido.

La válvula de expansión se ocupa de regular el paso del líquido refrigerante, controlar la expansión del fluido a alta presión y evitar que se produzca la congelación del evaporador.

El ventilador del habitáculo es el encargado de introducir el aire al interior del habitáculo.

El termostato regula la temperatura en el interior del habitáculo, en él fijamos la temperatura que queremos conseguir.

También se encuentran otros elementos como tuberías o presostatos que hacen que el sistema del aire acondicionado sea capaz de generar la temperatura deseada.

Recuerda, al buen tiempo… una buena refrigeración; pon tu vehículo a punto, a tiempo.

 

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